La realidad que atraviesa Sporting Cristal está muy lejos del momento del subcampeonato de América. Rozando la tabla descenso nuevamente el fantasma del 2007 los azota.
A comienzos del nuevo siglo, Backus y Johnston, principal accionista de Sporting Cristal y empresa fundadora, fue vendido a capitales extranjeros y desde entonces el ‘La maquina celeste’ ya no es visto como locomotora, ahora podría asemejarse a un indefenso Tico. La nueva administración redujo el presupuesto anualmente proponiendo para el club rímense una trágica y lenta agonía.
Sin el apoyo económico de antes, el equipo cervecero, tricampeón del fútbol nacional y subcampeón América, posee el record internacional de 13 participaciones consecutivas en Copa Libertadores, entre los años 1995 y 2007. Pero a su relevancia internacional parece haber dormido la ambición del equipo que alguna vez disputó con Cruzeiro el título de campeón de América. Acostumbrado a viajar por Sudamérica repartiendo buen fútbol, la institución celeste ha pasado por momentos difíciles, además de no regresar a aquella final que empapo los ojos peruanos, el cuadro rímense estuvo a punto de desaparecer del mapa futbolístico de primera categoría y actualmente deambula en la zona baja de la tabla buscando reacción. ¿Si una vez se salvó, lo podrá hacer de nuevo?, o el karma recaerá sobre el Sporting para llevarlo consigo a la Segunda División.
La etapa más crítica historia de la institución bajopontina, es sin duda la campaña de año 2007. Con Jorge Sampaoli como técnico, una pésima regularidad en Tornero Apertura, comprometió a sus dirigidos con descender a la Segunda División del futbol nacional. Acumulando sólo 5 partidos ganados de 22 encuentros, la caída al segundo peldaño del balompié local era inminente. El cambio radical se percibía en el aire y Juan Carlos Oblitas tomó el mando del equipo acompañado con algunas de las figuras de los 90’s como Roberto palacios. Pero el equipo no encontró la fórmula y al término de la primera etapa del Clausura, Cristal se ubicó a diez puntos de salvar la categoría. A punta de empeño y sacrificio el equipo consiguió salvar a la institución de la humillación del descenso, pero el susto de ser el que se va aún permanece en los hinchas.
En la actualidad, la historia parece un calco del 2007. Tras la irregular campaña del técnico argentino Guillermo Rivarola, Sporting Cristal atraviesa otro complicado momento. Juan Reynoso, estratega reemplazante, dirige el debilitado cuadro rímense que no conoce de victorias. Hasta el último encuentro con Alianza Atlético, el equipo había sumado doce fechas sin triunfos. Aún quedan fechas para la reivindicación pero la hinchada celeste no quedará conforme con la salvación de categoría, tampoco con clasificar a un torneo internacional. Algo que pide y busca el pueblo aficionado al equipo rímense es tener una revancha. Llegar a la final de América y conseguir la gloria que les fue esquiva anteriormente. Perder una final puede motivar o tumbar las ilusiones de un proyecto. Uno puede resignarse a ostentar una segunda ubicación o se puede trabajar para ser el único, el primero.
Sin el apoyo económico de antes, el equipo cervecero, tricampeón del fútbol nacional y subcampeón América, posee el record internacional de 13 participaciones consecutivas en Copa Libertadores, entre los años 1995 y 2007. Pero a su relevancia internacional parece haber dormido la ambición del equipo que alguna vez disputó con Cruzeiro el título de campeón de América. Acostumbrado a viajar por Sudamérica repartiendo buen fútbol, la institución celeste ha pasado por momentos difíciles, además de no regresar a aquella final que empapo los ojos peruanos, el cuadro rímense estuvo a punto de desaparecer del mapa futbolístico de primera categoría y actualmente deambula en la zona baja de la tabla buscando reacción. ¿Si una vez se salvó, lo podrá hacer de nuevo?, o el karma recaerá sobre el Sporting para llevarlo consigo a la Segunda División.
La etapa más crítica historia de la institución bajopontina, es sin duda la campaña de año 2007. Con Jorge Sampaoli como técnico, una pésima regularidad en Tornero Apertura, comprometió a sus dirigidos con descender a la Segunda División del futbol nacional. Acumulando sólo 5 partidos ganados de 22 encuentros, la caída al segundo peldaño del balompié local era inminente. El cambio radical se percibía en el aire y Juan Carlos Oblitas tomó el mando del equipo acompañado con algunas de las figuras de los 90’s como Roberto palacios. Pero el equipo no encontró la fórmula y al término de la primera etapa del Clausura, Cristal se ubicó a diez puntos de salvar la categoría. A punta de empeño y sacrificio el equipo consiguió salvar a la institución de la humillación del descenso, pero el susto de ser el que se va aún permanece en los hinchas.
En la actualidad, la historia parece un calco del 2007. Tras la irregular campaña del técnico argentino Guillermo Rivarola, Sporting Cristal atraviesa otro complicado momento. Juan Reynoso, estratega reemplazante, dirige el debilitado cuadro rímense que no conoce de victorias. Hasta el último encuentro con Alianza Atlético, el equipo había sumado doce fechas sin triunfos. Aún quedan fechas para la reivindicación pero la hinchada celeste no quedará conforme con la salvación de categoría, tampoco con clasificar a un torneo internacional. Algo que pide y busca el pueblo aficionado al equipo rímense es tener una revancha. Llegar a la final de América y conseguir la gloria que les fue esquiva anteriormente. Perder una final puede motivar o tumbar las ilusiones de un proyecto. Uno puede resignarse a ostentar una segunda ubicación o se puede trabajar para ser el único, el primero.
No hay comentarios:
Publicar un comentario